ESCUCHANOS los jueves a las 6:15 pm por la Frecuencia Libre 99.1 FM desde San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.

1 de octubre de 2008

Las Mujeres que Consumen una Dieta Rica en Grasas Durante el Embarazo Aumentan el Riesgo de Obesidad en sus Futuros Hijos

Un artículo publicado en la revista FASEB (The FASEB journal) sugiere que las mujeres embarazadas deben evitar ingerir alimentos con un alto contenido en grasas. En un estudio de la Universidad de Cincinnati y el Colegio Médico de Georgia, los científicos hallaron que las hembras de ratones alimentadas con dietas con alto contenido en grasas tenían más probabilidades de tener descendencia con mayor talla (un factor de riesgo para el sobrepeso y la obesidad), porque la grasa hace que la placenta aceleradamente proporcione demasiados nutrientes para el feto.

La investigadora a cargo del estudio, Helen N. Jones, mencionó que estos hallazgos en un futuro pueden conducir a sugerir recomendaciones dietéticas para aquéllas madres que están entrando en el embarazo con sobrepeso; "Esperamos que esta investigación, en última instancia, ayudará a reducir el número de bebés que sufren de lesiones al momento del nacimiento, y a reducir el riesgo de convertirse en niños con obesidad más tarde en la vida".

Para llegar a esta conclusión, los investigadores alimentaron un grupo de ratones con una dieta normal y otro grupo con una dieta alta en grasas durante ocho semanas. Al final de este periodo de gestación, las crías fueron pesadas junto con sus placentas. Además se tomaron muestras de sangre proveniente de las madres y se midió la capacidad de la placenta para transportar nutrientes a los fetos.

"No es ningún secreto que las mujeres de talla grande tienden a tener bebés grandes", dijo Gerald Weissmann, Editor en Jefe del FASEB Journal, "pero ahora sabemos que hay más en juego que la genética. La reducción de los alimentos ricos en grasas durante el embarazo podría disminuir la probabilidad de tener un bebé que se convierta en obeso en el futuro".

De acuerdo con el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de USA, aproximadamente 1/3 de los hombres y mujeres adultos, y un 16% de los niños y los jóvenes en los Estados Unidos son obesos. La obesidad aumenta el riesgo de muchas enfermedades entre ellas la hipertensión, alto contenido de colesterol total, altos niveles de triglicéridos, diabetes tipo 2, enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, enfermedad de la vesícula biliar, apnea del sueño y problemas respiratorios, y algunos tipos de cáncer.

Nota ScienceDaily (1Oct-2008).

26 de septiembre de 2008

El Popoyote: pez endémico del Valle de San Cristóbal en peligro de extinción

En el último número del la revista ¿Cómo ves? salió una nota que alude a una de las especies emblemáticas para la conservación en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, y me refiero al pez endémico conocido localmente como Popoyote. Desafortunadamente el aceleado crecimiento urbano y la contaminación están conduciendo a la desaparición de su habitat que comprende parte de las cuencas y manatiales que abastecen a la ciudad.

En esta ocasión este peculiar pez llamo la atención de los escritores de la revista, la cual se distribuye nacionalmente, por lo que personas de otras regiones del país podrán saber un poco más de lo que está ocurriendo con una especie característica de San Cristóbal.

Noticias de ciencia y tecnología, escrito por Martha Duhne
El popoyote, Profundulus hildebrandi, pez endémico del Valle de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, se encuentra en grave riesgo de extinción, advirtieron Rocío Rodiles y Alfonso González, investigadores de El Colegio de la Frontera Sur, ECOSUR. Se trata de un pequeño pez que mide hasta 12 centímetros de longitud y cuya antigüedad como especie se calcula entre cinco y más de 20 millones de años y que, de acuerdo con Rodiles, “es parte de la historia geológica y geográfica de la región”.

Vive en los ríos Fogótico y Amarillo, que nacen en el volcán de Zontehuitz (a cinco kilómetros al norte de San Cristóbal de las Casas); después de un corto recorrido, estos ríos desembocan en una cuenca cerrada donde alimentan un ecosistema que también se encuentra en peligro de desaparecer: el humedal de montaña. El pez habita también en los canales, lagunas y manantiales que, en conjunto, abastecen de agua a este ecosistema que, antes de la llegada de los españoles, cubría buena parte del Valle de San Cristóbal de las Casas. Todavía hace medio siglo el popoyote era una especie muy abundante que controlaba las poblaciones de mosquitos, ya que se alimenta de insectos y larvas, además de que servía de alimento a los pobladores.


Pero las cosas han cambiado; los investigadores calculan que este valle ha perdido casi el 90% de sus humedales de montaña, ecosistema raro no sólo en la República Mexicana, sino en el mundo. Y ésta es una de las razones de la desaparición del pez: la contaminación y destrucción de los humedales debido al acelerado crecimiento urbano, a lo que hay que añadir la introducción de especies exóticas, como son la trucha arco iris, la lobina y la carpa común, que compiten con el popoyote por su hábitat y su alimento.


¿Por qué es imprescindible intentar salvar a este pequeño pez? En primer lugar, porque es, como todas las formas de vida del planeta, un organismo único e irrepetible, resultado de miles de miles de años de evolución, parte de un engranaje que apenas empezamos a comprender. Pero además, es lo que se considera una “especie bandera”, como se llama a los animales o plantas que por su importancia biológica, belleza o carisma, pueden ser utilizados como emblemas para luchar por la preservación de sus hábitats. Es decir, si se logra despertar el interés por la conservación del popoyote, se habrá logrado al mismo tiempo dar un paso en el sentido de conservar los humedales de San Cristóbal, del agua que durante milenios guardó en el subsuelo y del resto de los organismos que con increíble dificultad, ahí siguen viviendo.

23 de septiembre de 2008

México, penúltimo lugar en la OCDE en ciencia y tecnología

Hoy en la Jornada salió publicada esta nota sobre una evaluación hecha por la OCDE, en la que destaca México como uno de los países más atrasados en desarrollo de ciencia y tecnología; situación que no es de extrañarse debido al escaso interés que ha mostrado el gobierno federal para invertir en este rubro desde hace años. Actualmente el gobierno de Felipe Calderón ha destinado el porcentaje más bajo del PIB a ciencia y tecnología (<0.5%).

A pesar de que en el discurso los políticos manifiestan la importancia de la educación y del apoyo para el desarrollo de la ciencia y la tecnología, a la hora de asignar el presupuesto y de implementar proyectos de estado a largo plazo, hacen totalmente lo contrario: otorgar un raquítico presupuesto para desarrollo de ciencia. Esta falta de visión del estado traerá graves consecuencias que repercutirán en la calidad de vida de los mexicanos, ya que cada vez más estaremos a merced de la tecnología que se genera en otros países, y no de la que generemos internamente para resolver nuestra problemática.

Al respecto, consideramos que como sociedad podemos tener un papel crucial para que esto cambie, primero reconociendo la relevancia de la ciencia para mejorar nuestra calidad de vida y después, presionando al gobierno federal para que exista una política prioritaria de Estado!!

Abajo podrán leer la nota de la jornada:

■ En el país sólo 3 mil empresas invierten en el sector y se registran 500 patentes al año
■ Universidades y centros de investigación superior carecen de recursos, coinciden académicos
Nota 23 sept 2008 por Patricia Muñoz Ríos
México ocupa el penúltimo lugar en materia de ciencia y tecnología, entre las naciones que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), debido a que destina bajos presupuestos para este rubro y universidades y otras instituciones carecen de recursos suficientes; además, en todo el país hay cerca 15 mil investigadores certificados y otros 20 mil que están en el sector industrial, para un total de 35 mil; sólo cerca de 3 mil empresas hacen investigación y se registran apenas 500 patentes al año.

Tal diagnóstico fue hecho ayer en la inauguración de la Semana de la Ciencia, Tecnología e Innovación, por directivos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), entre otros, que señalaron que en México se destina la mitad de los recursos que se canalizan en otras naciones a la investigación científica.En este foro organizado por dichas instituciones y la Global Network For Economics of Learning, Innovation and Competence Building Systems (Globelics) el secretario general de la UNAM, Sergio Alcocer, señaló que las cifras que tiene México en materia de ciencia y tecnología son muy “preocupantes”.
Apuntó que, en la medida en que el Poder Legislativo no asuma el tema del desarrollo de la ciencia y tecnología como “la gran apuesta al futuro del país” no se otorgará presupuesto suficiente, y expuso que lo que se busca con la Ley de Ciencia y Tecnología, que se discute en el Congreso, es justamente establecer un sistema formal para impulsar la innovación y que vaya de la mano con estímulos y canalización de recursos para promover la investigación.

Por su parte, Gabriela Dutrénit Bielous, profesora-investigadora de la UAM y quien tuvo a su cargo la organización de este foro, dijo que México destina apenas 0.5 por ciento del PIB al desarrollo de la ciencia, cuando en países como Brasil o India se destina más de uno por ciento a esta actividad, lo que provoca que las universidades y centros de investigación carezcan de los recursos suficientes para desarrollar investigación. Expuso que falta compromiso del sector productivo para impulsar la tecnología y es cuestionable que que en vísperas de la discusión del presupuesto en la Cámara de Diputados, aún no se tenga claro si se incrementará el monto asignado a las universidades.

El doctor José Lerma Labadie, rector general de la UAM, planteó que existen “grandes asimetrías entre las capacidades de producción de conocimiento y los resultados para concretar proyectos que mejoren las condiciones de vida de los mexicanos y aminoren la brecha entre la pobres y ricos en el país”. Comentó, además, que hay proyectos que se han desarrollado para mejorar al sistema nacional de ciencia y tecnología, pero no se ha logrado la transferencia adecuada de los mismos al sector productivo.

En cuanto a las cifras en materia de investigación en México, el doctor Leonardo Ríos, director adjunto de Desarrollo Tecnológico del Conacyt, señaló que aun cuando la economía mexicana se sitúa en el lugar 12 o 13 a nivel mundial y tiene el octavo sitio como país exportador, “sólo 3 mil empresas en el país producen investigación”. Explicó que en materia de competitividad “la situación también es crítica”, pues México ocupa el lugar 60 en este rubro, así como el penúltimo lugar en materia de investigación científica y tecnológica con sólo 35 mil investigadores en todo el país. Por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, Juan Pedro Laclette dijo que México ha vivido una escasez de recursos provenientes del Estado en sus ámbitos federal y local, y una falta de coordinación intersecretarial en la definición de prioridades y sobre la asignación de los recursos presupuestales.

18 de septiembre de 2008

Hoy estrenamos cápsula de radio: "La ciencia en las culturas prehispánicas"

Este jueves de programa de radio estrenaremos una cápsula informativa sobre la ciencia en las culturas del México Antiguo. A veces suele ser común que la gente piense en las civilizaciones prehispánicas como pueblos "primitivos" o "atrasados" con respecto a la cultura de occidente, tal como lo muestra la película mal lograda de Apocalipsis de Mel Gibson, que trata sobre la cultura Maya. Esta concepción de las culturas antiguas es totalmente errónea; actualmente está reconocido que a la llegada de los españoles éstas ya poseían un amplio conocimiento en varias ramas de la ciencia en especial de la astronomía y las matemáticas. Por ejemplo, los Mayas tenían calendarizado y pronosticado por varios cientos de años la ocurrencia de eclipses solares y lunares, lo que demuestra un alto conocimiento de los movimientos planetaruios, además cabe destacar el uso del cero como una de sus más importantes aportaciones .

Por ello te invitamos a que escuches esta cápsula que aborda algunos de los conocimientos científicos desarrollados por estas culturas. Puedes escucharla ya sea a través de la frecuencia libre a partir de las 6:15pm o a través de este blog en nuestra sección de cápsulas de audio. Además de está cápsula, a través de la radio programarémos otras cápsulas de la sección una dosis de ciencia de radio UNAM.

16 de septiembre de 2008

Función de los científicos en nuestra sociedad

El papel de los científicos en nuestra sociedad modernizada no sólo debe limitarse al ámbito de la ciencia y el desarrollo tecnológico, sino que además recae en asumir la responsabilidad de informar y fomentar el interés por el conocimiento científico en la gente no dedicada a esta disciplina. A pesar de que en la actualidad existe una amplio acceso a la informacion para la gente, (ej. a través de internet), la cultura científica parece ser cada día más reducida y a veces limitada a contados sectores de la sociedad. Como contraparte a esto, existe un aumento por el interés hacia las seudociencias, lo que incrementa la confusion y tergiversa el poco conocimiento científico que se imparte en las escuelas.

Este proceso de desinformación se traduce en un menor apoyo para el desarrollo de la ciencia y la tecnología, que de por sí es una actividad practicada profesionalmente por una reducida porción de la sociedad. Sin el desarrollo de la ciencia no es posible alcanzar una mejora en la calidad de vida humana. Ante este realidad, cada vez es más necesario que los científicos empiecen a asomarse más alla de la puerta de sus laboratorios para acercar la ciencia hacia la gente.

Abajo podrán leer un artículo de Martín Bonfil Olivera respecto a este tema:

¿Y los científicos?
Posted: 10 Sep 2008 03:47 PM CDT
Publicado en Milenio Diario, 10 de septiembre de 2008

¿Qué será de los EU si Sarah Palin, candidata a vicepresidenta que representa lo más retrógrado de la derecha cristiana estadunidense, llega al poder? (MILENIO Diario reporta ayer que McCain y Palin llevan una ventaja de cuatro puntos.)
Palin es una furiosa opositora a la libertad de las mujeres de decidir sobre el aborto. Se opone a otorgar a las parejas homosexuales los mismos derechos que disfruta cualquier ciudadano heterosexual. Aboga además por enseñar la seudociencia del creacionismo en las clases de biología, como alternativa a la evolución darwiniana.
Declara no estar convencida de que el calentamiento global sea consecuencia de la actividad humana. Y, para colmo, opina que la invasión a Irak es producto de la “voluntad divina”.
El problema es que, a pesar de ser —todavía— la mayor potencia científica y tecnológica del mundo, Estados Unidos es también una sociedad plagada por la incultura científica y la popularidad del pensamiento mágico-religioso. Gran parte de los ciudadanos prefiere creer las palabras de predicadores y charlatanes que confiar en el conocimiento generado por sus científicos.
¿Incultura científica en EU? ¿Y cómo estaremos los mexicanos? Claramente mucho peor, pues no contamos con el alto número de investigadores e instituciones científicas de nuestros vecinos. Consecuentemente, el peso de nuestra comunidad científica en la sociedad es mínimo. Despreciable.
Para muestra, un botón: en la encuesta presentada antier en MILENIO Diario por María de las Heras sobre el desempeño de “los diversos actores políticos de nuestro país”, que incluía a militares, periodistas, sacerdotes, banqueros, jueces, políticos, empresarios, policías, maestros... ¡los científicos ni siquiera aparecen!
Desconozco si fue decisión de De las Heras no incluirlos o si sus encuestados no los mencionaron. Lo cierto es que su ausencia refleja claramente su falta de influencia en la política nacional.
Da terror lo que pasa en EU, pero también lo que ocurre aquí. La ciencia no cuenta para la sociedad mexicana, y eso explica en parte nuestra triste situación actual y nuestro futuro nebuloso. Y en parte, los científicos tenemos la culpa, pues no hemos logrado hacer conscientes a nuestros conciudadanos de que la ciencia debería ser una prioridad nacional. Habría que hacer algo para remediarlo.